Fullmetal Alchemist Liveaction, el homunculo mal hecho

El universo de Fullmetal Alchemist gira en torno al concepto de la ley del intercambio equivalente, es decir no es posible obtener nada sin dar algo de igual valor a cambio, desafortunadamente, a pesar de las 2 horas y algo de vida que entregué al dios del Netflix aparentemente no obtuve nada a cambio.

Nombre: Fullmetal Alchemist
Dirección: Fumihiko Sori
País: Japón
Duración: Tortuosos 134 minutos
Genero: Drama/Acción
Evaluación 1/5 balazos al aire

Quisawea de la quimio?

Desde que anunciaron que Fullmetal Alchemist iba a estar en  Nefli decidí que era buen momento para caer en la pasta de la alquimia para quedar “tiki taka” y arriesgarme a ver la versión con actores. Liveaction como le dicen los pitucos.

Fullmetal Alchemist es un monoshino que relata la historia los hermanos Elric, quienes tras intentar revivir a su madre muerta utilizando la alquimia (el poder de reorganizar la materia cambiando su forma) son castigados por Dios al intentar crear vida desafiando las leyes del universo, razón por la cual Edward, el hermano mayor, pierde una pierna y Alphonse, el menor, pierde todo su cuerpo, entonces Edward sacrifica un brazo para recuperar el alma de su hermano y transferirla a una armadura mientras buscan la piedra filosofal y bla bla bla… vean la wea el animé o me voy  a echar cinco posts resumiendo la trama…

La maldición de los liveaction

Cada vez que se anuncia una adaptación liveaction de un animé saldrá el mismo comentario: “ojalá no la caguen”, ya que  generalmente los resultados son derechamente nefastos,  como lo hemos podido ver en bodrios como Attack on titans, la serie de los hombres desnudos que comen gente, y Death Note,  la del cabro emo que escribe leseras en su cuaderno, miedo que no tardó en hacerse escuchar cuando se anunció la adaptación de Fullmetal Alchemist. Un miedo que no estuvo muy lejos de la realidad.

Olvídense de la adaptación completa

Si estas interesado en ver la película es muy probable que antes hayas visto el animé y estés esperando una adaptación completa de este, razón por la cual en Mala Leche consideramos útil recordarte que Fullmetal alchemist es una serie con mas de 50 capítulos,  lo cual hace prácticamente imposible abarcar todos los detalles de la obra, si,  te hablamos a ti, otaku hediondo a sobaco joven ansioso.

No obstante es una película que logra abarcar de forma muy aceptable y fiel  la historia original, con ciertas licencias creativas, pero sin perder de vista los momentos mas icónicos de la trama, así que junta pañuelos porque te volverán a rajar el corazón y dos veces.

Mejor producción de lo esperado

El punto fuerte de esta película es sin duda la producción, con una ambientación muy bien lograda, con efectos especiales, que si bien no son parafernalicos estilo Michael Bay, consiguen plasmar la alquimia de forma muy natural, lo mismo ocurre con Alphonse y otro personaje que todos esperamos ver pero no queremos nombrar.

Otro punto que llamo mucho mi atención fue el vestuario que se ve de bien buena factura, con uniformes militares que se ven de material bien grueso y pesados con un aspecto bastante realista, mucho más realista que ese peluquín que le pusieron al actor que interpreta a Edward Elric, gritando desde el principio “NO PILLAMOS UN PELUQUÍN MÁS RASCA” ya, yo entiendo que los japoneses no son rubios, pero en serio, el pelo rubio de los hermanos Elric cuando niños se veía muchísimo mas natural.

Si bien la serie ocurre en un país claramente Alemán de por acá cerca, todos los actores del elenco son japoneses, lo cual podría molestar a los mas puristas, pero recordemos que es una película hecha por japoneses para japoneses, sin embargo del casting rescataría que los personajes mejor logrados fueron Maes Hughes y un grotesco Gula.

 

¿Contrataron cosplayers para esto?

En general hasta esto punto todo va super bien y se trataría de una película la raja si no fuera por un detalle: Son actores japoneses y definitivamente tienen la capacidad expresiva de Gonzalo Valenzuela, con actuaciones inconsistentes que sólo en un par de escenas consiguen brillar, mientras que durante el resto de la película viajan entre dos extremos: la inexpresividad y la sobreactuación, echando por tierra todo el trabajo de producción que habían conseguido. Y permitanme que insista con el punto anterior, esa peluca me molestó toda la soberana película.

 

No existe tal cosa como el intercambio equivalente

El universo de Fullmetal Alchemist gira en torno al concepto de la ley del intercambio equivalente, es decir no es posible obtener nada sin dar algo de igual valor a cambio. Desafortunadamente, a pesar de las dos horas y algo de vida que entregué al Dios del Netflix, aparentemente no obtuve nada a cambio.

El liveaction de Fullmetal Alchemist es una película con grandes aspiraciones y que toma valientemente el riesgo de intentar condensar la mayor porción posible de la historia original, pero que desafortunadamente deja demasiados vacíos en la historia para quienes no hayan visto el animé previamente, ya que menciona muchos temas importantes para explicar las motivaciones de algunos personajes sin dar el mas mínimo detalle, claro, podría haberse hecho en más partes o como una serie, pero con esas actuaciones sería difícil que alguien aguante tanto.

Podríamos concluir que la película tiene todos los elementos necesarios pero le faltó lo mas importante: un alma.

En lo personal no recomendaría a nadie sentarse exclusivamente a verla sino mas bien mientras estamos haciendo cualquier otra cosa, tomando once, planchando o esperando que se termine de actualizar algún programa.

 

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