Lo nuevo de Oestre es puro metal, djent, geometría y ñoñerías

Hablar de rock o metal progresivo es sumergirse en un océano de chascones. Si revisamos la superficie nos encontraremos con clásicos como Pink Floyd o Dream Theater, pero si nos sumergimos un poco más podemos encontrarnos con especies como Gojira o Meshuggah. Pero si las ganas lo permiten y  bajamos otro poco, nos encontramos con peces de las profundidades, de esos que no son tan conocidos. Allí están los cabros del indie, los que tienen poca difusion y sólo los llegas a conocer porque te los recomienda Youtube o te lo contó un amigo.Uno de esos peces es Oestre.

Banda: Oestre

Album: An Zero

Pais: Francia

Genero: Djent

Evaluación: 3/5

Oestre es una banda que conocimos gracias a Maxime Lathiere, a quien ya habíamos cachado en su proyecto anterior Cartoon Theory, por lo que nos ya teníamos una idea previa de con nos podíamos encontrar.

Mentira, nada mas alejado de la realidad, cabros; en lugar del sonido brillante  y futurista de sus trabajos anteriores, nos encontramos con un djent oscuro y duro, con guturales agresivos muy a la tendencia de los metales modernos. Así es An Zero, su último, al que tuvimos acceso pocos días después de su lanzamiento.

Metaleros ñoños y su fijación con la geometría

La primera impresión que tuve al momento de ver el disco fue pensar que se trataba de una banda de rock o metal progresivo; pero no, porque ya conociéramos de antemano a uno de sus músicos, o hubiésemos estado al tanto de su proceso creativo, sino porque su caratula estaba plagada de figuras geométricas y weas cuánticas, como suelen hacerlo ñoños metálicos como Tesseract o Periphery. Ustedes me entienden, esas bandas que como decía mi profe “están hechas por puros ingenieros, astrofísicos y doctorados”.

 

No se de donde agarrarme

Vamos por parte, dijo Hans Pozo. A  pesar de que el sonido de An Zero es agresivo, gritón y “malulo“, no deja de ser un disco muy de cabeza, muy matemático, con baterías súper marcadas, ritmos complejos y webeados de seguir.

Por el lado de la composición, es un disco que para mi, un hombre-mono sin conocimientos de teoría musical, parece ser bastante sólido o al menos no da la impresión de haber sido hecho al lotijuai.

Mientras que por la vereda de la interpretación, se nota que es una banda conformada por músicos muy técnicos para tocar  y que no se les van en collera los ritmos webeados tan característicos del djent.

Y aquí es donde me complico para hablar del tema porque el disco es bueno, pero tampoco me calienta. En serio, no es malo, pero tampoco es una maravilla, y siendo sincero igual me gustó; pero me costó un kilo concentrarme para poder escucharlo. A veces sentí que algo le faltaba para mantener mi atención, o quizás le sobraba mucho y no se por donde agarrarme para seguirle el hilo, mi indinti??

¿A que voy con todo esto? An Zero no es un mal disco, muy correcto, incluso diría de libro, pero es plano,  le falta emoción y termina volviéndose algo monótono como para escucharlo de una tirá. Mejor, escúchelo con moderación y de paso cuida sus tímpanos, porque el metal es del diablo deja sordo.

 

Si les picó el bichito y quieren escuchar el disco pueden encontrarlo en Youtube, Bandcamp  y recuerden seguirlos en Facebook.

 

 

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